Entrega final Proyecto 1
TODO EL PROCESO DE LO QUE FUE LA ENTREGA DE COMISIÓN
Hoy miércoles 23 de Julio, después de todo lo que fue el proceso de análisis y elaboración del proyecto emplazado en Caleta Tumbes, el cual estuvimos realizando gran parte del semestre, finalmente realizamos la entrega ante comisión de lo que fue el proyecto final de un partido general para un equipamiento de interés comunitario.
El día de ayer, Martes 22 de Julio, tuvimos que ir a los talleres a dejar todo preparado para el día de la entrega. Ahí, cada uno debía colgar sus láminas correspondientes, además de dejar su maqueta. La profesora decidió ordena los proyectos según el terreno (de Norte a Sur) por lo que yo finalmente instalé todo mi proyecto en la zona sur.
Al momento de la entrega, los profesores acordaron que todos debíamos llegar a las 9:00 para así estar presentes en la reunión con los profesores que conformaban cada comisión, en donde se les explicó detalladamente todo el proceso de proyectos que realizamos a lo largo del semestre. Comenzando con el módulo 1, en e, cual se llevó a cabo el proyecto del pabellón de arte emplazado en el parque Ecuador, luego, en el módulo 2, realizamos una salida a terreno, para luego realizar un proyecto que tuviera el primer acercamiento a lo que sería la idea con la cual se llevaría a cabo el proyecto en Caleta Tumbes, todo esto de manera conceptual. Luego de esto, llegó la etapa de convertir todas las ideas conceptuales planteadas en el módulo 2, en un proyecto arquitectónico, para poder realizar un partido general para un equipamiento en el borde costero de Tumbes.
Luego de que los profesores explicaran todos los proyectos realizados durante el semestre, comenzaron a explicar acerca de lo que debía evaluarse en esta entrega final, teniendo en cuenta tanto los aspectos, espaciales, formales, funcionales y el partido general que debía tener cada proyecto. Posterior a toda esta reunión, cada uno de nosotros, junto a los profesores de comisiones, debíamos acercarnos a los talleres correspondientes para comenzar con la jornada de evaluaciones.
Para esta instancia, la profesora optó por realizar las evaluaciones por grupo, ingresando al taller primero los proyectos correspondientes a la zona Sur, luego los de la zona central, y finalmente los de la zona Norte. Desde un principio se tenía considerado que la ronda de presentaciones sería de Norte a Sur, considerando esto, yo sería una de las últimas en presentar, sin embargo, finalmente los profesores decidieron realizarlo de Sur a Norte, por lo que mi proyecto era el tercero en ser presentado. No negaré que en ese momento sentí un poco de nervios, ya que si bien tenía pensado que podía llegar a existir la posibilidad de presentar de Sur a Norte, desde un principio se tenía pensado que fuera al revés, sin embargo en el momento en el que me tocó defender mi proyecto los nervios se fueron. Un día antes la profesora había enviado un correo explicando lo que cada uno debía explicar en su presentación, además de solicitar que nadie tuviera la presentación escrita en papel, para que de esta forma saliera lo más natural posible, sin embargo aún así decidí escribir mis ideas en tarjetitas, no porque no tuviera manejo de la información, sino que en caso de que me quedara en blanco tuviera un plan b para poder continuar con la explicación. Aún así no fue necesario utilizarlas, ya que al momento de empezar con mi presentación tuve un buen manejo de la información y de lo que había realizado en mi proyecto, por lo que las hojas de papel no las necesite.
Luego de realizar mi presentación, la cual duró 4 minutos exactos, los profesores plantearon ciertas dudas que les había surgido del proyecto, como el caso del recorrido gradual realizado en la estructura, o con respecto a la plaza que se encontraba en el acceso del proyecto, sin embargo no fueron preguntas difíciles de responder, ya que tenía un buen manejo de lo que había hecho. La única pregunta que no fui capaz de responder fue la última pregunta que había realizado la profesora perteneciente a la comisión, la cual me había preguntado acerca de que si tenía pensado otras formas de plantear el acceso, pero por temas de tiempo simplemente preferí no responder a eso.
En lo personal siento que no me fue mal en la comisión, ya que como ya había mencionado anteriormente, tenía un buen manejo de lo que había realizado en mi proyecto, además de que las láminas estaban súper claras y ordenadas. Quizás lo único en lo que tuve dificultades fue en la forma de representar la transición gradual de escalas de compresión a apertura que planteé en mi proyecto, pero los profesores realizaron ciertas sugerencias que tenían bastante sentido, y que me ayudarán en proyectos futuros.
Así que, en este momento, doy por concluido todo el proceso de lo que fue cursar el ramo de Proyecto 1. A continuación dejaré fotos de lo que finalmente te fue mi proyecto de comisión además de una breve explicación de este, para finalmente realizar una reflexión de todo lo que aprendí durante este semestre :)
FOTOGRAFÍAS DE ENTREGA FINAL PRESENTADA EN COMISIÓN
- Nombre del proyecto: Borde compartido.
- Idea conceptual: Transición gradual de escalas de aproximación que integra el ocio y el oficio de barcos.
- Observación relevante de la cual surge la idea: Superposición entre el trabajo destinado a la reparación de embarcaciones y los recorridos peatonales realizados por los turistas, los cuales generan una transición espacial gradual que pasa por escalas de compresión, transición y apertura visual.
- Problemática observada: Desconexión entre el pescador y el turista, debido a que el borde costero no posee un espacio en donde dichos usuarios puedan convivir de forma paralela.
- Oportunidad que surge del proyecto: El borde costero puede convertirse en una secuencia compartida, en donde el trabajo de barcos y el recorrido contemplativo de los turistas puedan coexistir en un mismo espacio a través de una transición gradual.
- Funciones y espacios que posee el proyecto: la funcionalidad y espacios que posee este proyecto buscan vincular el recorrido que realizan los turistas con las áreas destinadas al trabajo de barcos, para que de esta forma logren trabajar de forma paralela y potenciarse mutuamente. Así, el proyecto permite que los turistas realicen su recorrido contemplativo por el borde sin obstrucciones y en constante contacto con la artillería, y en paralelo los trabajadores tendrían a su disposición un espacio mucha más formalizado en donde trabajar, lo cual también refuerza el valor territorial e identitario que posee la artillería en Tumbes.
- Concepto de gradualidad de escalas: el concepto trabajado de hace visible en el proyecto a través de su recorrido espacial, ya que en primera instancia, en la zona de acceso, el espacio es mucho más comprimido espacialmente, pero aún así permite la interacción de los turistas con el trabajo de barcos, luego se pasa por un espacio de transición, en donde el entorno se va abriendo poco a poco, hasta finalmente llegar a un espacio completamente abierto, permeable, que permite una contemplación total del entorno.
- Forma que posee el proyecto: el proyecto adopta una estructura en L, que responde a las dinámicas observadas tanto longitudinal como transversalmente. La astillería se concentra en el norte y se dispersa hacia el sur, generando un efecto de apertura que el proyecto recoge en su estructura. Además, la ligera inclinación de la estructura permite el ingreso fácil de embarcaciones provenientes de mar abierto, reforzando la funcionalidad sin interrumpir el paisaje.
- Emplazamiento: el proyecto se emplaza entre la calle tumbes y maryland. esta elección se justifica teniendo en cuenta su proximidad con uno de los principales nodos urbanos de Tumbes, facilitando tanto la visibilidad como la accesibilidad del proyecto. Además, en este punto se hace especialmente notoria la transición espacial desde la compresión hacia la apertura, reforzando la idea de gradualidad que sostiene el proyecto, potenciando la relación entre el recorrido peatonal y la actividad de astillería, sin bloquear vistas importantes, sino más bien integrándolos en una secuencia compartida.
REFLEXIÓN FINAL DEL SEMESTRE
Desde mi punto de vista, este semestre cursando Proyecto 1 ha sido uno de los más largos y agotadores, lleno de altos y bajos no solo a nivel académico sino que a nivel personal, lo que no tomo como algo negativo, sino como una instancia en donde aprendí a conocer y analizar con mayor profundidad todos los aspectos que son necesarios para llevar a cabo un buen proyecto arquitectónico
Proyecto 1 empezó con algo que en su momento parecía simple, lo cual era diseñar un pabellón de arte en el Parque Ecuador. Ese primer encargo lo considero como la puerta de entrada a taller, ya que en este módulo empecé a mirar el espacio no solamente desde lo cotidiano, sino que también desde la escala humana y desde la experiencia de recorrer. Este primer módulo permitió conocer, probar y equivocarme sin tanto miedo, y sobre todo, entender que la arquitectura no siempre necesita quedarse solo en lo estético o en lo que es visible a simple vista y tiene más sentido, sino que debo mirar más allá para lograr entender la verdadera esencia e identidad que posee un lugar, y de esa forma realizar un proyecto que de verdad cumpla con esos requisitos. Es de eso que apareció por primera vez algo que luego sería clave en mi trabajo, que es la relación entre el usuario, el entorno y la arquitectura como forma de acompañar.
La semana de esa entrega en específico fue bastante intensa y con muchas emociones mezcladas. Recuerdo que para esa entrega logré terminar todo a tiempo y sin problemas para la presentación, pero el desgaste físico fue muy evidente. Dormí muy poco y terminé bastante cansada. Esa experiencia me hizo darme cuenta de lo importante que es organizar bien mis tiempos desde el principio, para no tener que pasar por tanto apuro ni trasnochar tanto. También me angustió haber llegado tarde el día de la entrega, algo que no me suele pasar. Aun así, es algo que quiero evitar en los próximos trabajos. De ahora en adelante pretendo llegar con tiempo a la universidad para poder preparar todo con calma. Sin embargo, lo que rescato profundamente de ese primer módulo es que fue una muy buena introducción a los actos que pueden ocurrir dentro de un proyecto, y además entendí algo clave, sin una investigación previa, no hay proyecto. Esa idea me quedó muy clara y la llevo conmigo para todos los proyectos que he realizado posteriormente.
También, y quizás aún más importante, entendí que no sirve de nada sobreexigirse con que todo salga perfecto desde el comienzo. Yo antes partía cada trabajo con esa presión encima, queriendo que desde el primer momento todo se viera impecable, resuelto y coherente. Pero este semestre me enseñó que los proyectos no son para eso, ya que estas son instancias para equivocarse, para probar, para descubrir en qué aspectos voy bien encaminada y en cuáles tengo que esforzarme más. Soltar esa idea de perfección me permitió estar más abierta a las correcciones, al cambio, a recibir nuevas miradas sin frustrarme tanto. Es algo que me costó, pero que agradezco haber aprendido y que sin duda me ayudó a mejorar en muchos aspectos.
Después de esto vino Tumbes, y con eso, un giro completamente grande, ya que pase de un parque a un borde costero, el cual estaba lleno de vida, desorden, memoria e identidad. Al principio me costó mucho leer el lugar. Nada estaba donde uno pensaría que debería estar. Las casas, los botes, los caminos, ya que todo parecía crecer sin un orden claro. Pero fue justamente en ese desorden donde empecé a encontrar cosas que valían la pena mirar con más atención. Me llamó la atención cómo se cruzaban dos aspectos que parecían diferentes pero que conviven y son parte importante de la identidad de Tumbes, y esto son las personas que trabajan reparando embarcaciones, y quienes simplemente pasean por la costanera a contemplar el mar. Estos dos actos no se interrumpen, pero tampoco se aíslan. Esa convivencia me pareció valiosa, y fue ahí donde apareció la idea que guió todo el proyecto: una transición gradual entre el ocio y el oficio.
Desde un principio sabía que no quería proponer un proyecto que dividiera o jerarquizara el borde costero, sino que permitiera esa coexistencia. Que el espacio no se fragmentara entre quienes producen y quienes contemplan, sino que se armara como una secuencia compartida, donde se pudiera caminar, detenerse, trabajar o mirar, sin que una cosa anule la otra. Pero llevar esa idea a algo concreto fue difícil. Mis primeras propuestas eran muy estructuradas y demasiado rígidas y literales para un contexto tan orgánico como Tumbes. Me costó soltar el control. En varias retroalimentaciones se me explicó que el proyecto no se estaba abriendo al lugar. Y aunque me frustraba escucharlo, entendí que tenía razón. El sitio pedía algo distinto, algo más libre. Así que empecé a trabajar desde la variación de escalas, desde una arquitectura que no se impone, sino que acompaña y complementa el entorno.
Entre el cierre del módulo 2 y el inicio del módulo 3 del proyecto de Tumbes, vivimos una paralización entre fines de abril y principios de junio que nos atrasó bastante. A pesar de esto, no tomé ese tiempo como un descanso ni una pausa para detenerme, sino como una oportunidad para reflexionar y avanzar desde otro lugar. Fue un espacio para revisar con más calma, repensar y mejorar la propuesta, especialmente luego de lo difícil que fue el módulo 2. Esa pausa aunque la sentí bastante complicada, ya que no teníamos instancias para poder corregir y avanzar junto a la profesora, me permitió fortalecer el proyecto y preparar mejor los que se venía. En el camino, aprendí a leer mejor el lugar, a confiar más en lo que veo y no tanto en lo que se supone que debería hacer. Me di cuenta de que un proyecto no siempre parte con hechos, sino con preguntas. Y que está bien no tener todas las respuestas de inmediato. Lo importante es mirar con atención, escuchar el contexto, y proponer desde ahí.
Hoy después de la comisión siento que todos los proyectos realizados a lo largo del semestre no solo cambiaron en su forma, sino que también cambiaron mi forma de entender las cosas. El proyecto del pabellón me enseñó a pensar en el detalle, en lo que pasa entre el usuario y como interactúa este con su entorno. Tumbes me enseñó a pensar más en lo complejo, en la relación entre lo humano y lo territorial, entre el oficio y el habitar. Y entre ambos trabajos, lo que más valoro no es el resultado final, sino el camino que recorrí para llegar a ellos, porque ahí es donde siento que realmente aprendí. Este semestre no fue solo un proceso de diseño, sino que podría decirse que también fue de autoconocimiento. Aprendí a soltar la idea que siempre tuve de lograr siempre la perfección, y a empezar a confiar más en la intuición y a entender que cada etapa, incluso las más difíciles, son parte esencial del aprendizaje, así que me quedo con la claridad de que la arquitectura no se trata solo de formas, sino de relaciones con el lugar, con quienes lo habitan y también con la forma en la que yo la entiendo y la transmito🌟








Hola Martina tu propuesta me parece interesante esa idea de transición gradual es muy buena, otro punto que me gusta de tu relato es esa seguridad con la que hablas siento que eso refleja la preparación que tuviste al momento de hacer tu proyecto, tambien destacó esa capacidad de reflexión del proceso y como tomas esos errores y los conviertes en aprendizajes, espero que te halla ido super bien y éxito en todo
ResponderBorrarOliis. Me gustó mucho cómo cuentas todo el proceso, se nota que fue un semestre intenso pero que aprendiste un montón. Esa idea de la gradualidad y de integrar el ocio con el oficio me parece súper potente, y creo que refleja bien la complejidad del lugar. También me identifico con lo que dices sobre soltar el control y no esperar que todo salga perfecto desde el principio, porque eso muchas veces nos frena más de lo que ayuda. Me pareció muy valioso que hayas podido leer tan bien el contexto de Caleta Tumbes y cómo fuiste adaptando tu proyecto para que realmente dialogue con el entorno y las personas que lo habitan. En general, tu reflexión muestra madurez y mucha conciencia del proceso de diseño, que al final es lo más importante. Ojalá sigas con esa mirada abierta en los próximos proyectos. mucho exito jj
ResponderBorrarHolaa Martii!! Me gusto mucho el analisis que lograste rescatar de tumbes y la idea conceptual que formaste a partir de eso, siento que en base a eso lograste una idea muy solida e interesante. También me gusto mucho eso de la secuencia compartida que planteaste en tu proyecto. Destaco mucho también la forma en que explicas tus ideas y lo que desarrollaste en tu proyecto. También destaco tus laminas que se ven super valorizadas y muy bonitas también. Te deseo lo mejor en el próximo semestre....Mucho éxito!!!
ResponderBorrarHola martii, me parece super importante tu reflexión acerca del aprendizaje que hay detrás de cada ensayo y error, ya que esas son las instancias que te permiten mejorar las ideas hasta encontrar una idea clave que te permita realizar un buen proyecto, me gustó tu análisis acerca de los aspectos diferentes que convivían entre sí, porque supiste sacarle provecho a esa oportunidad que te brindaba el lugar, destaco tu esfuerzo en esta entrega ya que se nota en la factura de tu lámina, maqueta y propuesta, espero te haya ido excelente en la comisión y muchos éxitos para las siguientes etapas!!
ResponderBorrarholaa, encuentro muy interesante toda la reflexión que hiciste para desarrollar tu propuesta, se ve que es muy completa, y las reflexiones finales del semestre que son muy ciertas. También me parece interesante el que no solo hayas considerado el astillero en sí, sino que igualmente incorpores el contemplar el oficio, asimismo destaco la factura de toda tu entrega, espero te haya ido muy bien!!
ResponderBorrarHoli, se nota mucho el compromiso y aprendizaje que tuviste en este semestre. Me gusta como lograste interpretar tu observación, la convivencia entre el ocio y el oficio en una propuesta arquitectónica para la Caleta, La factura de tu entrega es muy buena y tu lámina ayuda mucho a comprender el proyecto, que te haya ido súper!
ResponderBorrarHolaa Martina, tu proyecto borde compartido muestra una mirada muy sensible y comprometida con el lugar. Supiste leer bien la convivencia entre el trabajo y el descanso, y lo llevaste a una propuesta coherente y cuidadosa. Me parece valioso cómo fuiste soltando ciertas rigideces para darle espacio al entorno y a las personas que lo habitan. Se nota que tuviste un proceso de aprendizaje profundo, y eso se refleja en lo que lograste construir!!( • ᴗ - ) ✧
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